
Podría darle la vuelta al mundo si tú quisieras.
Podría lograr que lo más lejano e inalcanzable cayera a nuestros pies. Podríamos encontrarnos en la cima de la montaña más escarpada, sin necesidad de escalar para conseguir lo deseado. Podría conseguir, con un simple chasquido, ganar la batalla más difícil, ahorrando todo el esfuerzo de la lucha. Pero si hemos aprendido a tropezar y levantarnos un millón de veces, ¿Para qué vamos a rendirnos ahora? Si hemos roto paredes después de tantos cabezazos, ¿de verdad estás dispuesta a conformarte con lo que te regalen?
Sé que utilizaremos hasta la última gota de lo que sea para impedirlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario