lunes, 14 de junio de 2010

Yes, we can


LIFE IS WAITING FOR US, JUST FOURTY EIGHT HOURS

jueves, 10 de junio de 2010

let´s become haunters.


At night, when there´s no lights in the sky. We´ll get dressed to be watched but not touched.
We will be our own Suns, because BOSS, you shine so much...

domingo, 6 de junio de 2010

Sálvese quien pueda, hay tanto idiota ahí fuera

Puedo romper
Puedo olvidar
Puede comerme la ansiedad
Puedo salir

Puedo girar
Puedo ser fácil de engañar
Puedo joder
Puedo encantar

Puedo llamarte sin hablar
Puedo vencer




aunque ni me veas.


Búscame en tus manos, en tu ombligo o en tus pies.

Porque allí donde tú seas tú, allí yo estaré.

jueves, 3 de junio de 2010

c´est fini

























Se acabaron las tardes de "estudio". Ya no queda nada de las cómodas horas pasadas en el suelo comiendo palitos en compañía de Me muero por conocerte. Hemos perdido los workbooks de inglés y los comentarios de textos. Han quedado atrás todas las conversaciones imposibles de evitar, aún después de ser conscientes de nuestro DEBER. Hemos pasado demasiadas páginas de
diferentes libros y también hemos seguido escribiendo el nuestro.




Me gustaría que una vez graduadas, comenzando algo nuevo, viviendo al lado o a 150 kilómetros... no nos hiciera falta mirar atrás para intentar recordar lo que una vez fuimos y compartimos. Porque seguiremos estando ahí. Yo tomando un café y tú un batido de chocolate en la misma mesa.

martes, 25 de mayo de 2010



Perdóname, boss. Se me había olvidado decirte que prefiero el mundo tal y como está. Con los pies arriba y la cabeza perdida, levantándonos de la primera caída sin llorar, y de la segunda incluso riendo. Hasta he cogido prestado un martillo y una taladradora. Me han dicho que sirven para romper todas las paredes que tengamos que afrontar, para acabar con cualquier rescoldo de desesperanza, para echar abajo miedos y fracasos.


Ya sabes cómo va esto, ponemos la fuerza y los chubasqueros a medias.

jueves, 20 de mayo de 2010

Y ensucio recuerdos cuando echo la vista hacia atrás, he mezclado en el mismo cajón mis historias, sus fotos y un plan.


Sal al balcón y piensa que has llegado a la cúpula del Vaticano, imagina que estás en lo más alto de Roma. Acuérdate del dolor que te causó pagar 100 euros por esas gafas y las horas que perdiste intentando encontrar una sudadera única en el mundo mundial.

Siempre hay tiempo para soñar, incluso cuando te salen los exámenes por las orejas.