Explicarte en ti es algo totalmente imposible. No encuentras las palabras y las que encuentras las unes sin sentido. Me das la mano como quien no quiere la cosa y cuando te lo digo te ríes y me dices que lo haces sin querer, me la sueltas y a los dos minutos me la vuelves a coger. Repites siempre el verbo decir, no eres consciente, está implícito en tu persona. Sonríes siempre y bonito. No te gusta nada que te llame bebé, aunque a mí me encante ser tu mami. Coges a Noa y la mueves y la remueves para todos los lados, y luego te quejas de que no para quieta. Aparentemente eres incapaz de expresar ciertos sentimientos, pero yo sé que me quieres, y que yo te quiero, ya es un hecho.
En mi afán por descubrir pequeños detalles, llegó a mi vida una estrella desde el futuro, en ese momento oculta entre las novedades de la época.
Poco a poco me fue guiando hasta la entrada de su casa, acompañándome a veces también a la mía. Conoció secretos irrevelables e historias muy lejanas con Pili o Pato. Compartió mañanas, tardes y noches arriesgando a hacerse rizos cuadrados o a comer milanesas con puré. Me fue enseñando lo que la rodeaba, me alumbró de tal forma que su entorno se convirtió en el mío.
No había límite en los teléfonos, en las visitas hasta las diez de la noche para empezar y acabar los trabajos el mismo día, en la compañía si estaba sola y no había persona más responsable a su lado, o en idear planes que a pesar de todo acababan funcionando.
Crecí y cambié de galaxia, pero ella seguía ahí, a mi lado. Huimos cuando fue necesario y continuamos cuando valió la pena.
Viajábamos con ventaja, ella sabía lo que iba a pasar. Era imparcial pero brillaba con más intensidad cuando me ayudaba a elegir el camino correcto. En caso de fallar, con su luz me ayudó a levantarme igual que lo hice yo… no podía permitir que mi guía más fiable desapareciera. Los demás astros resultaban insignificantes, incapaces de mantenerse encendidos durante tanto tiempo.
Y ahora cuando intento imaginarme sin ella, es cuando me doy cuenta de lo imprescindible que me resulta.
Si en tanto tiempo no ha desaparecido, no encuentro razones para que lo haga ahora por muchos cambios que se produzcan, y por muy mayor que se haga. Seguirá siendo capaz de ver 3 series a la vez, apoyar a los más desfavorecidos y apostar por el futuro cercano más emocionante. Seguirá siendo russian, cielín o cabecita loca y yo seguiré necesitándola.
te queremos, B.
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