jueves, 30 de diciembre de 2010

niunatristefototenemos

Es ahora, cuando ,la locura y las locas, nos alcanzan, y encima nos pilla la distancia, y ya sabes que una hora pegada al móvil no me vale para repetirte que te echo de menos.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Si ayer tuviste un día gris, tranquila


Yo sólo quiero hacerte saber
amiga estés donde estés
que si te falta el aliento yo te lo daré,
y si te sientes sola háblame,
que te estaré escuchando, aunque no te pueda ver.

martes, 7 de diciembre de 2010

Serendipity, las señales para nosotras.


Me he puesto a pensar en todas las cosas malas, en todas las cosas que no salen bien, en todo lo que hay del revés por mucho que le intentemos dar la vuelta. Sabemos que no es poco, sabemos que duele y aun así contigo siempre hay sonrisa. Hay sonrisa porque todo pasa y porque pasa acompañada. Hay sonrisa porque sonreír te hace feliz, que la tristeza es inadmisible para pasártelo bien. Hay sonrisa porque los errores solo son aciertos que no se deben volver a acertar. Hay sonrisa porque si te caes y te duele el culo, pues levántate mujer que yo te agarro de la mano. Hay sonrisa porque está prohibido llorar, y es que babe, tú sabes que yo te comprendo. Hay sonrisa porque ienes ese don que hace desaparecer los problemas y tienes la fuerza arrolladora para enfrentarte al mundo, imprescindible para ganarle.

Sé de sobra porqué necesito de repente escribirte algo.

Porque desde la boda de mi mejor amigo hasta serendipity, pasando por sentimientos caóticos y privados reconciliadores envueltas en pijamas y sábanas del sofá cama de tu salón, tú siempre me entiendes porque siempre sabes escucharme. Gracias, gracias, gracias.

martes, 26 de octubre de 2010


Las páginas empiezan a pesar a nuestra izquierda. Hay miles de imágenes y palabras que revoloteaban entre nosotras y que ahora están quedando atrás. Pero todavía podemos retenerlas, mantenerlas a nuestro alrededor. Puedes intentarlo un domingo que te quedes a dormir, un jueves en un bar o un martes si quieres ver el Padrino. Con delicadeza o por efectos del alcohol.
Y tranquila, ya he entendido que mi torpeza es proporcional a lo mucho que me quieres.


sábado, 4 de septiembre de 2010

m.m.d.t.t.q.

Ella tiene la palabra.

Con los ojos bocarriba y el mundo bocabajo, tal vez se mantenga alerta para darle un abrazo a nuestro sueño.

Te quiero sentimiento/sensaciones/emociones.

jueves, 2 de septiembre de 2010

miércoles, 21 de julio de 2010

felices dieciocho, boss.




Nunca te vas a encontrar a nadie como ella.


Maneja la ironía como nadie, y no dudes que le encanta hacerlo, con esa risilla malvada en la que frunce el ceño y cierra un poquito los ojos. Quiere conseguir su objetivo, no desiste, atravesaría cristales incluso si eso le ayudara a llegar al final. También escribe dulce, muy bonito, y es que la inspiración, cuando llega, la aprovecha. Es una pequeña cangrejito, que se unta y reunta de crema protectora pero siempre acaba el verano como una negrita. Cree en el destino y en las señales, las busca y las encuentra, ahora que interpretarlas ya es un poco más difícil. Es una informática en toda regla, picona con quien no encuentra ni la usal. Quiere fiesta y fiesta Pucela, y la verdad es que cuando sales con ella son las mejores noches. Busca sentidos ocultos y escucha los sentidos enrevesados. Motes y más motes, y que no se note quiénes son. Las camisetitas blancas le pierden, como los músculos grandes y las siestas de 15 minutos a cualquier hora del día. Odia los jejes pero no se enfada si se los pones. A veces, y solo si tienes suerte da unos abrazos de los que cierras los ojos y sonríes.

No, no hay nadie como ella, ni lo habrá, ni siquiera encontrarás una como ella en Salou, ni el más mínimo parecido.


Tú un día , por mis dieciocho me dijiste tantas palabras... Tantas palabras que me describían, tantas palabras que me definían para ti. Yo soy tu editora, tu deportista, tu compañera de paranoias y señales, tu psicóloga en crisis y locuras. Tu boss.
No, lo siento. Tú no eres eso para mi. Porque eso no son más que letras, que nos hacen recordar, que nos hacen soñar, que nos hacen querer que nos pertenezcan. Ninguna de ellas, ninguna, es capaz de hacernos sentir la risa, la alegría, la amistad exponencialmente ilimitada. No, no hay, pero si algo me has enseñado, lo que mejor he aprendido de ti, es que lo que no existe siempre se puede inventar.